Tarde en el salón

Francis Dodd (1903)
Glasgow Museums Resource Centre

Una de las virtudes de la pintura es no solamente el poder de traernos hasta el presente escenas del pasado, también sensaciones, sentimientos. Las pinturas de interiores en muchas ocasiones representan habitaciones de la casa del artista, en las que pasó horas, en las que vivió, en las que sufrió y fue feliz. Nos hablan de sus gustos, de su familia, de sus aficiones, de sus costumbres. 
¿No es maravillosa esa luz que ilumina la escena y que nos lleva directamente a ese lugar y momento concretos?

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